Imprimir

México - Nacionalidad y ciudadanía

En su Artículo 30, la Constitución establece que la nacionalidad mexicana se adquiere por nacimiento o por naturalización. En la legislación mexicana se aplican los principios de ius soli y ius sanguini para la adquisición de la nacionalidad por nacimiento. 

Son mexicanos  por nacimiento: 

  • los que nazcan en territorio de la República, sea cual fuere la nacionalidad de sus padres.
  • los que nazcan en el extranjero, hijos de padre o madre mexicanos nacidos en territorio nacional o mexicanos por naturalización.
  • los que nazcan a bordo de embarcaciones o aeronaves mexicanas, sean de guerra o mercantes. 

Son mexicanos por naturalización:

Los extranjeros que obtengan de la Secretaría de Relaciones Exteriores carta de naturalización, bajo alguno de los supuestos siguientes y cumplan con los demás requisitos que establece la ley de nacionalidad y su reglamento:

  • Haber residido en la República mexicana por cinco años o más con documento migratorio que autorice su residencia. 
  • Haber residido en la República mexicana por dos años o más con documento migratorio que autorice su residencia siempre que sea: descendiente en línea recta de un mexicano por nacimiento, tenga hijos mexicanos por nacimiento o sea originario de un país latinoamericano o de la Península Ibérica. 
  • Haya prestado servicios destacados a la nación.
  • Haber contraído matrimonio con varón o con mujer mexicanos y posean domicilio conyugal dentro del territorio nacional por dos años o más previos a la solicitud.

Asimismo, el Artículo 37 de la Constitución define que ningún mexicano por nacimiento podrá ser privado de su nacionalidad y que la nacionalidad mexicana por naturalización se perderá por adquisición voluntaria de una nacionalidad extranjera, por hacerse pasar en cualquier instrumento público como extranjero, por usar un pasaporte extranjero, o por aceptar o usar títulos nobiliarios que impliquen sumisión a un estado extranjero, y por residir durante cinco años continuos en el extranjero. Por su parte, la Ley de Nacionalidad (1998) reconoce la no pérdida de la nacionalidad mexicana por la mera adquisición de cualquiera otra nacionalidad.

En los Artículos 34 al 38 de la Constitución se establece que son ciudadanos de la República los varones y mujeres que, teniendo la calidad de mexicanos (por nacimiento o por naturalización) hayan cumplido 18 años.

El Artículo 37 define que la ciudadanía mexicana se pierde por aceptar o usar títulos nobiliarios de gobiernos extranjeros; por prestar voluntariamente servicios oficiales a un gobierno extranjero sin permiso del Congreso Federal o de su Comisión Permanente; por aceptar o usar condecoraciones extranjeras sin permiso del Congreso Federal o de su Comisión Permanente; por admitir del gobierno de otro país títulos o funciones sin previa licencia del Congreso Federal o de su Comisión Permanente, exceptuando los títulos literarios, científicos o humanitarios que pueden aceptarse libremente; por ayudar, en contra de la Nación, a un extranjero o a un gobierno extranjero, en cualquier reclamación diplomática o ante un tribunal internacional, y en los demás casos que fijan las leyes.