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Belice - Tendencias y características de la política migratoria desde fines del siglo XX a la actualidad

Según el censo de 2000, los inmigrantes conformaban 14% de la población de Belice, y de acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones, es el país centroamericano que ha recibido el mayor número de habitantes extranjeros desde 1983. 

Por ser países vecinos, los ciudadanos de México y Guatemala no necesitan visa para ingresar a Belice. Pueden viajar a ciudades fronterizas sin pasaporte, pero con un permiso para cruzar la frontera. 

Todas las demás nacionalidades necesitan un pasaporte válido para ingresar. Los países de la Commonwealth, la Unión Europea y Norteamérica no necesitan visa para ingresar. No obstante, debido a hechos negativos ocurridos en el pasado, se exige a los ciudadanos de Bangladesh, India y Pakistán hacer un depósito de repatriación de 1.200 dólares de Belice por cada entrada, mientras que a los ciudadanos de China se les exige depositar 3.000 dólares de Belice. 

En la actualidad está en vigor un programa para personas retiradas habilitadas, que permite a los que cumplen con ciertos criterios desplazarse libremente dentro y fuera del país, aunque no se les garantiza la condición de ciudadanos. El programa para personas retiradas habilitadas (QRP, por sus siglas en inglés) apunta a fomentar y promover la entrada de capitales extranjeros a Belice mediante el ofrecimiento, a solicitantes habilitados, de ciertas exenciones tributarias e incentivos como por ejemplo la importación exonerada de impuestos de efectos personales y del hogar y de transporte personal. 

Generalmente, el estado de residencia puede otorgarse después de un año, mientras que la nacionalidad beliceña se puede obtener después de un mínimo de cinco años de residencia permanente. 

Al poner bajo consideración las solicitudes de nacionalidad, se deberá aplicar el Artículo 29 de la Constitución de Belice que establece que ninguna persona tendrá a ser ciudadana de Belice o a que se le otorgue la ciudadanía de Belice si demuestra deber lealtad o es ciudadana de un país que no reconoce la independencia, la soberanía o la integridad territorial de Belice. El ministro puede a su criterio otorgar la ciudadanía beliceña a personas que estén referidas por ley, quienes de otra manera tendrían derecho a dicha ciudadanía según lo dispuesto en los Artículos 23 y 25 de la Constitución". A toda persona a la que se le concede la nacionalidad beliceña se le exige que suscriba el Juramento de Lealtad. 

Leyes de Belice 

Desde el año 2000, el gobierno de Belice se ha dispuesto revisar todas las leyes y políticas correspondientes para garantizar su relevancia con respecto al estado actual de los asuntos  relacionados con la migración.

De acuerdo con lo dispuesto en el Artículo 26 de la Constitución de Belice y en la Ley de Nacionalidad de Belice (2000), una persona nacida fuera de Belice "…se convertirá en ciudadana de Belice en la fecha de su nacimiento si, en esa fecha, su padre o madre son ciudadanos de Belice". 

Conjuntamente con lo que precede, según lo dispuesto en la Ley Complementaria de Nacionalidad de Belice (2003), un solicitante de nacionalidad beliceña debería presentar dos avales que puedan responder por su idoneidad para obtener la ciudadanía beliceña, así como dos avales que tengan conocimiento personal de la familia de la madre o el cónyuge del solicitante, según el caso. Los dependientes del solicitante, incluyendo su cónyuge y los hijos menores de 18 años, se pueden añadir como ciudadanos de Belice por acción del certificado de registro del solicitante. 

De acuerdo con lo dispuesto en el Artículo 5 de la Ley de Inmigración de Belice (2000), las siguientes personas se consideran inmigrantes prohibidos a menos que el ministro responsable las exima: 

  • Personas que no puedan aportar pruebas de que son capaces de solventarse a sí mismos de un modo adecuado durante su estadía en Belice, y que probablemente se conviertan en una carga para los fondos públicos debido a dolencias físicas o mentales, o que un médico haya certificado que padecen una enfermedad transmisible que podría ser peligrosa para la comunidad; 
  • Pasajeros clandestinos y personas que hayan sido condenadas por un delito en cualquier país, sobre quienes se haya dictado una sentencia de encarcelamiento, así como personas que hayan participado o se sospeche que han participado en el tráfico ilegal de drogas; 
  • Personas que estén bajo sospecha de haber participado en espionaje y sabotaje, o toda actividad de traición en detrimento de la seguridad de Belice;  y 
  • Toda persona a la que se le haya denegado una visa para ingresar a Belice. 

La Ley de Extranjería de Belice (2000) dispone la expulsión de "extranjeros indeseables" si dichas personas han sido condenadas por un juzgado y se les ha impuesto un periodo de privación de libertad, o si el ministro responsable tiene fundamentos razonables para concluir que dicha o dichas personas constituyen una amenaza al bienestar o la seguridad pública de Belice. Por otra parte, aunque los extranjeros no puedan ocupar ningún cargo político excepto el de alcalde, sí se les otorgan todos los demás derechos concedidos a un ciudadano de Belice. 

Por lo dispuesto en la Ley de Deportación de Belice, el ministro puede ordenar la deportación respecto a cualquier inmigrante que ha sido condenado por un delito, que es una persona indeseable o indigente, o un inmigrante prohibido. 

La Ley de Extranjería (Registro) (2000) establece que a excepción de las personas exentas que se listan a continuación, todas las personas que no sean ciudadanas y que permanezcan en Belice durante seis meses o más deberán registrarse como extranjeros y mantener informados a los departamentos correspondientes de su lugar de residencia actual. Las personas exentas son: 

  • Personas al servicio del gobierno o al servicio de la Corona;
  • Cónsules generales, cónsules, vice-cónsules o funcionarios consulares de una nación extranjera debidamente acreditada ante Belice y los empleados de dichas personas; 
  • La esposa y todo hijo no mayor de 16 años de edad de todo extranjero; 
  • Estudiantes mayores de dieciséis años de edad que asistan a cualquier centro educativo dentro del país que sea reconocido por el Ministerio de Educación." 

Todos los inmigrantes están sujetos a las disposiciones del Código Penal de Belice (2000), y todos los inmigrantes a los que se les haya emitido un permiso de trabajo para emplearse en Belice están sujetos a las disposiciones de Ley Laboral de Belice (edición revisada en 2000) y a Ley Laboral Complementaria (2003). 

Conjuntamente con la Convención sobre la Condición de Refugiados, la Ley de Refugiados de Belice (2000) dispone que toda persona que procure obtener la condición de refugiado, tiene derecho a permanecer en Belice hasta que se haya visto su solicitud, y si la solicitud no ha sido aprobada, hasta que se hayan agotado todas las vías de apelación, y hasta tres meses después del cierre de la apelación si la decisión no se revocó, para permitirle tomar las medidas necesarias para su partida de Belice. Por lo dispuesto en la ley mencionada, a todo refugiado reconocido se le concederán los derechos y estará sujeto a las obligaciones establecidas por la Convención, estará sujeto a todas las leyes vigentes de Belice y se le otorgará la oportunidad razonable de trabajar y contribuir al desarrollo de Belice. 

Programas para ciudadanos migrantes en el extranjero 

En septiembre de 2009 el gobierno de Belice instauró el Programa de la diáspora beliceña, que se gestiona bajo el auspicio del Ministerio de Relaciones Exteriores, mediante el punto central de la diáspora (Diaspora Focal Point) y el Consejo de la diáspora de Belice (Diaspora Council of Belize). 

El objetivo central del programa es registrar, de la forma más exhaustiva, a todos los beliceños que viven en el extranjero. Además, el Gabinete aprobó la implementación del Programa de incentivo para retornados de la diáspora (Diaspora Returnee Incentive Program). Esto permite a los beliceños que han vivido en el exterior durante al menos diez (10) años y desean retornar a su país, importar efectos personales hasta un valor de 20.000 dólares estadounidenses. El retornado también puede importar un vehículo motorizado personal exento de impuestos y de derechos aduaneros.