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Solicitantes de asilo en las Américas

Para 2010-2011, aproximadamente 13% de las solicitudes de asilo se hicieron en los países de las Américas, una cifra que ha sido bastante estable a lo largo de la década (Cuadro 2). Aproximadamente

(Cuadro 2: Solicitantes de asilo en las Américas por país de asilo, 2000 – 2011)

tres de cuatro solicitudes se hicieron en los Estados Unidos y Canadá. Entre los países de América Latina y el Caribe, es Ecuador y a menor escala Costa Rica y Venezuela quienes histórica- mente han recibido el mayor número de solicitudes.

En términos absolutos, las Américas recibieron unas 100,000 solicitudes de asilo por año a lo lar- go de la década, siendo aproximadamente 113,000 para el año 2011. Esto representaba unas 123 solicitudes de asilo por cada millón de habitantes de las Américas. Aunque los Estados Unidos y Canadá son en términos absolutos los países con el mayor número de solicitudes, el número de solicitudes per cápita es más alto en Ecuador, Canadá, Panamá, Costa Rica, seguido por los Esta- dos Unidos y Venezuela.

Las solicitudes de asilo en las Américas aumentaron un 7% en 2011 con respecto a 2010. Este in- cremento refleja sobre todo la diferencia entre un aumento de 41% de las solicitudes de asilo en los Estados Unidos y una caída de 55% en Ecuador. El descenso en Ecuador fue el resultado de la ini- ciativa Registro Ampliado cuyo objetivo era implementar un sistema rápido de revisión y resolución de las solicitudes de asilo en la frontera norte. Entre marzo de 2009 y 2010, 27,740 personas fueron reconocidas como refugiados, ofreciendo una salida a los ciudadanos colombianos que huían de su país como consecuencia del empeoramiento del conflicto interno. Para diciembre de 2011, se estimaba que había alrededor de 55,000 personas en condiciones de refugio en Ecuador, de los cuales un 98% eran refugiados reconocidos de nacionalidad colombiana (ACNUR – Ecuador, 2012).

El origen de las solicitudes de asilo en los Estados Unidos se mantuvo estable los dos años pro- viniendo alrededor del 40% de países de las Américas y el 60% del resto del mundo. México, El Salvador y Guatemala son los países más representados en términos de solicitudes de asilo en los Estados Unidos. Los solicitantes de asilo mexicanos aumentaron un 214% en 2011 con respecto al año anterior, siendo una de las principales causas la creciente violencia principalmente en las ciudades de la frontera norte entre México y los Estados Unidos, lo que ha motivado el uso de soli- citudes de asilo como una opción para emigrar.

Brasil ha registrado un aumento al quíntuplo de las solicitudes de asilo en 2011 con respecto a 2010, debido en la mayor parte a solicitudes de ciudadanos haitianos como consecuencia del te- rremoto en Haití en 2010.

Noventa y siete por ciento de las solicitudes de asilo de las Américas vienen de nacionales de seis países, siendo Colombia, México y Haití quienes originan la mayoría de las solicitudes (Gráfico 3).

(Gráfico 3: Solicitantes de asilo en las Américas, distribución de países de destino por principales países de origen, 2009-2011)

Los solicitantes de asilo de origen colombiano hacen la mayoría de sus solicitudes en Ecuador, aunque recientemente otros países como Argentina, Chile, Costa Rica, México, Panamá, Perú y España han consentido reasentar a colombianos a pedido del Gobierno de Ecuador.

Las peticiones de solicitantes de asilo de otros países se realizan sobre todo en los Estados Unidos y en menor escala en términos absolutos en Canadá. Finalmente, los haitianos, por cuestiones de lenguaje entre otros factores, han realizado más solicitudes en Francia que en otros países aunque Brasil, los Estados Unidos y Canadá también han recibido cantidades importantes de solicitudes de ese país.

En años recientes se ha prestado mucha atención en América Latina sobre lo que se designa “mo- vimientos migratorios mixtos”, refiriéndose al hecho de que las personas que buscan refugiarse de la persecución o conflicto y las que migran por razones económicas con frecuencia siguen las mismas rutas y emplean los mismos medios de transporte (Crisp, 2008), lo cual en la práctica com- plica el examen de las solicitudes de asilo. El mismo fenómeno ocurrió después de la caída de la Cortina de Hierro, cuando importantes números de migrantes económicos usaron la ruta del asilo para ingresar en la Europa Occidental.

Se ha desarrollado un cierto número de “reglas” para limitar lo que se consideran solicitudes sin fundamento, entre ellas las del país de origen seguro y la del país de tránsito seguro. La primera de ellas se refiere al hecho de que ciertos países son considerados “seguros”, en donde se respe- tan los derechos humanos; por lo tanto no se aceptan las solicitudes de asilo de dichos países. La regla de país de tránsito seguro afirma que las personas que busquen asilo deberán normalmente realizar la solicitud en el primer país “seguro” al que lleguen, en vez de pasar a otro que pueda ser considerado como un país preferido de destino.