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Los continentes y los principales países de origen de los inmigrantes

Para la mayoría de los países de las Américas que forman parte de este informe, la inmigración es un tema de las Américas, es decir, la mayoría de los inmigrantes, tanto permanentes como temporales, provinieron del Hemisferio Occidental (Cuadro 3) en 2010. Sólo en Canadá, los Estados Unidos y Brasil la mayoría de los inmigrantes no fueron originarios del continente americano.

En efecto, para la mayoría de los países del Cuadro 3, más del 80% de los inmigrantes provinie- ron de otros países de las Américas. Las diferencias lingüísticas pueden ser una barrera para la migración altamente calificada, pero tienden a ser menos importantes para la migración de bajas calificaciones, como lo ilustran los considerables movimientos de México y América Central a los Estados Unidos. Sin embargo, la ausencia de barreras lingüísticas entre muchos de los países de la región sin duda ha facilitado los movimientos en muchos casos.

Muchos de los movimientos observados también se dan entre países fronterizos y han sido estimu- lados por acuerdos regionales que facilitan el movimiento, en particular el Mercosur, Comunidad Andina, CARICOM y el Mercado Común Centroamericano (MCCA). Sin embargo, los movimientos dentro de América Latina y el Caribe representaron en 2010 sólo la mitad de los flujos de la región a Canadá y los Estados Unidos, en donde el ingreso es sometido a regulación y control. Esto ilustra bien el predominio de las motivaciones económicas en la migración.

Asia fue el continente de origen de aproximadamente 45% de los inmigrantes a Canadá y los Estados Unidos, mientras que los inmigrantes del resto de las Américas representaron aproximadamente una cuarta parte de los migrantes a estos dos países. Estas últimas cifras no incluyen la migración no autorizada a los Estados Unidos pero se estima que los movimientos de este tipo habían dis- minuido a un nivel de 300,000 al año para el 2009, luego de un auge de aproximadamente 850,000 al año en la primera mitad de la década (Passel y Cohn 2010). Añadiendo estos movimientos, aún

(Cuadro 3: Inmigración en las Américas por continente de origen, 2010)

dejaría los movimientos del resto de las Américas aproximadamente 150.000 por debajo de Asia. Otros tres países (Belice, Brasil y Perú) registraron porcentajes de alrededor de 20% de inmigran- tes de Asia pero todos los demás países estuvieron cerca o por debajo del 10%. Los inmigrantes europeos, por otro lado, representaron entre una cuarta parte y un tercio de todos los inmigrantes en Brasil, Perú y República Dominicana y casi el 20% en Canadá, México y los Estados Unidos.

África tiene una representación casi insignificante entre los inmigrantes en las Américas, con la ex- cepción de Belice (10%), Canadá (8%), Estados Unidos (6%) y Brasil (4%). Los Estados Unidos apa- rece entre los primeros diez países de origen (Gráfico 4) de todos los países de las Américas que se comprenden sin excepción, y entre los primeros cinco en total menos en dos de ellos (Argentina y Barbados). China también tiene una importante representación en los diez primeros aunque de forma menos prominente que los Estados Unidos. Los países más grandes de América Latina, a saber Colombia, Perú, Argentina, Brasil y México, se encuentran entre los diez principales países de origen en alrededor de la mitad de los países de la región.

En 2010, en un cierto número de países de destino hubo una fuerte concentración de inmigración con respecto a un sólo país fronterizo, representando entre un 40% y 50% de todos los inmigrantes de estos países, tanto temporales como permanentes. Estos incluyeron a Argentina (de Paraguay), Barbados (de Guyana), Bolivia y Chile (de Perú) y Costa Rica (de Nicaragua). Todos estos movimien- tos son facilitados por acuerdos regionales. También es el caso de los movimientos entre Canadá, México y los Estados Unidos, con frecuencia en el contexto del NAFTA, aunque su importancia re- lativa al número total de movimientos en estos países es menos significativa.

Por lo tanto, con la excepción de Canadá y los Estados Unidos, la historia de la inmigración en 2010 en los países de las Américas siguió siendo la de una inmigración limitada, sobre todo de carácter regional con la posible excepción de Brasil y Perú, cuyos movimientos ya de baja escala fueron más diversos geográficamente. A pesar de la crisis económica y las difíciles condiciones en el mercado laboral de los países de destino de la OCDE, los movimientos continuaron en 2010, un fenómeno que será examinado con más profundidad más adelante en este informe.

(Gráfico 4. Diez países principales de origen de migrantes internacionales permanentes y temporales, 2010)