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Edad, género y región de destino de los emigrantes de las Américas

La mayoría de los emigrantes de las Américas en los Estados Unidos y Europa en 2010-2011 se en- contraban en de edad de trabajar (Cuadro 6.a). Aproximadamente la mitad de la población emigran- te mayor de 15 años tenía entre 25 y 44 años de edad, en contraste con la población nacida en el país de destino y los inmigrantes de otras partes del mundo, para quienes las proporciones eran de 32% y 44% respectivamente (ver Recuadro 3). La distribución de los emigrantes caribeños por edad era un poco menos sesgada; en efecto las proporciones de emigrantes de más edad en este grupo son si- milares a las que uno encuentra en las poblaciones nacidas en los países de destino. La distribución por edad más equilibrada de los inmigrantes caribeños refl un patrón de migración de más larga data, en el que los inmigrantes anteriores han envejecido en sus países de adopción.

Las diferencias demográficas entre los inmigrantes y los nacidos en el país de destino en 2010- 2011 eran incluso más marcadas en España, en donde tres de cada cinco inmigrantes de las Amé- ricas tenían edad entre 25 a 44 años, en contraste con el 34% de los nacidos en el país. Esto refleja la naturaleza más reciente de la migración a España, en donde hay menos inmigrantes de edad avanzada que por ejemplo en los Estados Unidos, país con una historia más larga de inmigración en el siglo XX.

Para los países que tienen una población en pleno proceso de envejecimiento, la inmigración de los trabajadores jóvenes puede ofrecer un impulso muy necesario para el tamaño de la fuerza laboral, conforme las grandes cohortes del “baby boom” de la posguerra alcanzan la edad de jubi- lación en las próximas décadas. Sin embargo, la crisis económica ha frenado los movimientos de migración laboral y hay holgura considerable en los mercados de trabajo de los países de destino para reabsorberse antes que los desequilibrios demográficos puedan comenzar a reafirmarse, y es probablemente que lo hagan hacia el final de la década. En promedio, la población en edad de trabajar está proyectada en aumentar tan sólo 1% para el año 2020 en los países de la OCDE, com- parado con casi 8% durante la década de 2000-2010. En los Estados Unidos se proyecta que seguirá aumentando por un 6%, aunque esto es la mitad de la tasa durante la década anterior y en España por apenas un 3%, comparado con casi 15% durante el periodo 2000-2010.

En el pasado la migración era percibida con frecuencia como una acción vinculada a los hombres, quienes una vez establecidos llevaban a sus familias. Como bien se sabe, este patrón ya no existe. Los emigrantes de las Américas mayores de 15 años en 2010-2011 estaban divididos de forma aproximadamente igual entre hombres y mujeres. Sin embargo, la proporción de mujeres y hom- bres era diferente según las regiones y países de origen. De los emigrantes de la mayoría de los países de América Central, en particular de Guatemala y México, se observó una mayor proporción de hombres. Pero de las poblaciones emigrantes de las demás regiones de las Américas surge un patrón diferente, que muestra el predominio de la mujer.

La mayoría de los emigrantes de las Américas (82%) en 2010-2011 residían en los Estados Unidos (Gráfico 7). El porcentaje de los emigrantes de América Central y el Caribe que vivían en los Esta- dos Unidos era incluso mayor y alcanzaba el 99% para el caso de los migrantes mexicanos. Por otro lado, los emigrantes de Sudamérica residían más en Europa que en los Estados Unidos. En 2010- 2011, 56% de los emigrantes de la Región Andina y 65% de los emigrantes del Cono Sur vivían en Europa. España asumía la mayoría de los emigrantes de las Américas en Europa (57%); siendo el caso en particular de quienes provenían de Paraguay (95%), Bolivia (92%), Uruguay (87%), Ecuador (84%) y Colombia (81%).

La población emigrante de las Américas en los Estados Unidos en 2010-2011 había vivido más tiempo en promedio en ese país comparado con quienes vivieron en Europa. Casi tres de cuatro emigrados de las Américas en los Estados Unidos han estado ahí por más de 10 años. Esta cifra incluye a muchos inmigrantes no autorizados,11 la mayoría de los cuales se han establecido en dicho país. La emigración a Europa, y en particular a España y a otros países de Europa del Sur, es más reciente, ya que solo 43% de los migrantes han llegado hace más de 10 años. La migración de Bolivia y Paraguay es especialmente reciente, con más del 90% habiendo llegado en los últimos diez años. Entre el 58% y el 67% de los emigrantes de Argentina, Colombia, Ecuador, Perú, Brasil y Uruguay llegaron a Europa entre el 2000 y 2010. La migración del Caribe, en gran parte al Reino Unido, es de más larga data.

Por lo tanto, en las últimas décadas el continente europeo se ha establecido como un nuevo destino importante para los migrantes de las Américas, especialmente para los residentes de Sudamérica. España por su parte ha recibido a más de 5 millones de nuevos inmigrantes en la década de 2000- 2010, lo que correspondía a casi 12% de su población en el año 2000. De estos, casi 2 millones eran

(Gráfico 7: Duración de la residencia en países de la OCDE de los inmigrantes de las Américas y porcentaje viviendo en Estados Unidos, 2010-2011)



Recuadro 3: Comparando las características de los migrantes de las Américas con la población nacida en el país de destino y los migrantes nacidos en otras partes.

Al comparar los resultados del mercado laboral en los Estados Unidos y Europa de los emi- grantes de las Américas con los de la población nacida en el país de destino o de los emi- grantes nacidos en otras partes, uno debe recordar que la mayoría de los emigrantes de las Américas (92%) se concentra en los Estados Unidos y España. Por comparación, sólo el 45% de los inmigrantes de otras regiones del mundo residen en los Estados Unidos y España. Estos dos países también representan el 48% de la población de los países de la OCDE. Es decir, al comparar los resultados de la fuerza laboral de los migrantes de las Américas con los de la po- blación nacida en el país de destino o de los migrantes provenientes de otras partes del mundo, las estadísticas para la población nacida en el país de destino tienden a verse afectadas por los países con pocos inmigrantes de las Américas. Como consecuencia, las diferencias medidas en los resultados entre los migrantes de las Américas y otras personas pueden no necesaria- mente reflejar las diferencias que la mayoría de los migrantes de las Américas experimentan o perciben en la práctica, lo cual en gran parte se basa en la situación de solo dos países.

Esta sección contiene estadísticas para las poblaciones nacidas en el país de destino, los mi- grantes nacidos en las Américas y los migrantes nacidos en otras partes, además de las es- tadísticas correspondientes para estos tres grupos en los Estados Unidos y España, en donde vive la mayoría de los migrantes de las Américas.


de las Américas. La Gran Recesión de 2008-2009 tuvo un efecto devastador en la economía de Es- paña; también la economía de Estados Unidos se vio fuertemente afectada, en donde vivía incluso un mayor porcentaje de migrantes de las Américas. En particular, se vio afectado el sector de la construcción en donde trabajaban muchos inmigrantes. Las oportunidades de trabajo son ahora mucho más escasas y la competencia con los trabajadores nacidos en el país de destino de los inmigrantes es más intensa. Esto se refleja en los resultados del mercado laboral de los migrantes de las Américas que serán examinados en detalle en una próxima sección.