Imprimir

Resultados de la inserción laboral de los trabajadores emigrantes de las Américas

En 2010 y 2011 se han experimentado algunas pequeñas señales iniciales de recuperación en mu- chos países de la OCDE, pero la situación general de los inmigrantes de las Américas en el mercado laboral no se puede decir que haya mejorado mucho. El Gráfico 9 muestra la evolución de la situa-

(Gráfico 9: Evolución de la inserción laboral de los trabajadores de las Américas en Estados Unidos y España por lugar de nacimiento y sexo 2007-2011)

ción del mercado laboral de los emigrantes de las Américas de 2007 a 2011 en las dos economías en que se concentran los emigrantes de las Américas. En ambos países los migrantes se encontra- ban empleados en sectores donde la actividad económica es más cíclica, como la construcción, el sector servicios y la venta al por menor, y era más probable que estuvieran en trabajos temporales (no renovados si las perspectivas económicas se deterioraran) o con menos antigüedad.

Son visibles las señales de un leve aumento en el empleo y una caída en el desempleo después de 2009 entre los emigrantes de las Américas en los Estados Unidos. La situación no es la misma que en España, en donde la inserción laboral de los migrantes continúa deteriorándose, aunque menos entre los emigrantes de las Américas que entre los migrantes de otras partes. En efecto, la evolu- ción del empleo y el desempleo en España entre los emigrantes de las Américas ahora es similar a lade los españoles. Al comienzo de la crisis, era más similar a la de otros migrantes. Esto puede reflejar el hecho de que al principio los emigrantes de las Américas eran igual de susceptibles que otros migrantes a perder su empleo pero presentaron ciertas ventajas, por ejemplo lingüísticas, cuando intentaron reintegrarse al mercado laboral después de la pérdida de un trabajo. Aunque sin duda permanecen mucho más desempleados que los españoles, sus resultados han empezado a divergir favorablemente con respecto a los otros migrantes.

Esta visión general oculta la situación para los países y grupos individuales que se ofrece en el Cua- dro 8. Una tonalidad gris resalta que el indicador en cuestión ha aumentado (tasa de participación, ratio empleo-participación) o disminuido (tasa de desempleo) por lo menos un punto porcentual de 2009-2010 a 2010-2011. Es decir, el gris indica lo que se puede considerar un desarrollo positivo. Un tonalidad azul, por otro lado, indica lo opuesto, un cambio para peor.13 Los estimaciones se han tenido que promediar para asegurar muestras de tamaño suficiente que produzcan estimaciones de cambio mas fiables. Sin embargo, al tener los promedios un año en común (2010), la medición del cambio refleja esencialmente el cambio de 2009 a 2011, atenuado por una situación sin cambio para el año en común.

En conjunto, como se vio anteriormente, los cambios observados de 2009-2010 a 2010-2011 son li- mitados en general tanto en conjunto como en los Estados Unidos, pero no en España. Ahí la situa- ción del mercado laboral de todos los grupos excepto de los hombres emigrantes de las Américas sufrió un deterioro de 2009 a 2011, con la excepción de las tasas de participación que generalmente se han mantenido para todos los grupos e incluso han aumentado entre las mujeres.

Para las mujeres de muchos países de las Américas, la inserción en el mercado laboral ha expe- rimentado un giro desfavorable. Es este especialmente el caso con respecto a los resultados del empleo y desempleo, mientras que mientras que la tasa de participación en la fuerza de trabajo ha sido menos afectada. Por otra parte, existen señales de un mercado laboral que mejora para los hombres caribeños en particular y en menor grado para los hombres centroamericanos. Esto refleja hasta cierto punto las mejoras de la economía de los Estados Unidos. Sin embargo las mejo- ras son modestas; y no parecen significativas cuando se considera el total de los emigrantes de las Américas en los Estados Unidos, sin duda porque la situación del grupo más grande, los migrantes de México, ha mejorado sólo un poco. Este es el caso también para las mujeres que a pesar del gran número de países de origen, la inserción en el mercado laboral de las mujeres emigrantes se ha deteriorado.

La situación del mercado laboral de los emigrantes de las Américas parece haberse estabilizado en general, comparado con el fuerte deterioro percibido de 2007 a 2009. Hay algunos países que han sido menos “penalizados”, en parte por su concentración de migrantes en los Estados Unidos, en donde el deterioro no ha sido tan severo como en España. Con la crisis de la deuda además de la crisi económica en España, la situación del mercado laboral muestra pocas señales de mejorar. Sin embargo, la tendencia de los resultados del mercado laboral para los emigrantes de las Améri-

(Cuadro 8: Inserción laboral de los trabajadores emigrantes de las Américas, por país de nacimiento y sexo, promedio 2009-2010 y 2010-2011)

cas en España ahora parece estar siguiendo a la de los españoles, lo cual es una buena señal para el futuro, ya que sugiere que los empleadores al momento de volver a efectuar contrataciones no distinguen, o distinguen en menor medida, entre los originarios y otros hispanohablantes.

La situación económica de los Estados Unidos también muestra algunas pequeñas señales positi- vas para los emigrantes de las Américas que viven en ese país. Las tasas de participación perma- necen muy altas y las situaciones de empleo y desempleo parecen estar mejorando un poco más para los emigrantes, en particular para los hombres de las Américas más que para los nacidos en el país u otros migrantes. Sin embargo, la inserción en el mercado laboral de las mujeres emigran- tes de las Américas está deteriorándose en los Estados Unidos, como en otras partes. La situación del mercado laboral sigue siendo generalmente difícil y un regreso a las condiciones económicas del 2007 todavía no está en el horizonte.