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El autoempleo y el emprendimiento

A pesar de que muchos migrantes dejan sus países en búsqueda de empleos asalariados en el país de destino, la condición de migrante no excluye la posibilidad de participar en el autoempleo o establecer un negocio.

En 2010-2011, se registraron en la zona de la OCDE más de 1.5 millones de personas autoem- pleadas de las Américas. El grupo más grande era de mexicanos y esencialmente residían en los Estados Unidos, seguidos por los migrantes de Cuba, Canadá, Colombia, Argentina y Brasil.( Cuadro).

Los migrantes de los Estados Unidos eran la principal comunidad de emprendedores de las Amé- ricas en los países europeos, con la excepción de España en donde los argentinos son la principal comunidad. No es sorprendente que los Estados Unidos fueran el país con más emprendedores de las Américas, en general seguido por España. Las únicas excepciones son los emprendedores argentinos y uruguayos para quienes España es su primer país de residencia, los emprendedores canadienses y jamaiquinos para quienes el Reino Unido es el segundo país en importancia, y los emprendedores haitianos para quienes el segundo país es Francia. Los emprendedores de Estados Unidos se encontraban principalmente en el Reino Unido y en Italia.

En general, el emprendimiento en los países de la OCDE fue un poco más alto entre los nacidos en el extranjero que en la población nacida en el país (13% en comparación con 12% en prome- dio). Para los inmigrantes de las Américas, este no fue el caso (7% contra 9%), especialmente en España (8% contra 17%). Sin embargo, el emprendimiento tiende a aumentar con la residencia en el país de destino y la migración a España es relativamente reciente, lo cual sin duda explica una buena parte de esta diferencia.

En sus regulaciones migratorias la mayoría de los países tienen disposiciones que facilitan el in- greso y asentamiento de los emprendedores que desean establecer negocios y traen consigo im- portantes recursos financieros. Por ejemplo, en el periodo de 2004 a 2009, los principales recep- tores de la autorización de residencia temporal y trabajo autoempleado otorgada por las autoridades españolas provenían de China, Marruecos, Argentina, Colombia y Ecuador. Sin embargo, la mayoría de los emprendedores inmigrantes no ingresan de esta manera, sino como migrantes familiares, laborales o incluso como hijos de migrantes que se vuelven emprendedores sólo después de un pe- riodo significativo en el país de destino. Establecer un negocio requiere de fondos y conocimientos importantes en un área particular de actividad así como conocer los procedimientos y las prácticas específicas del país, y la adquisición de estos conocimientos puede tomar tiempo.

(Cuadro 10: Autoempleo de los emigrantes de las Américas en Estados Unidos y Europa, 2010-11.)

Se dice también que el emprendimiento a veces es una alternativa al empleo asalariado para los inmigrantes que tienen dificultad en encontrar un empleo adecuado, deficiencias del idioma y de calificaciones o que enfrentan la discriminación. Sin embargo, aunque este fenómeno pueda exis- tir, parecería relativamente poco común, y es poco probable que sea común durante una recesión, cuando el índice de creación de empresas de hecho disminuye (OCDE 2010b). En efecto, el porcen- taje de los autoempleados en los Estados Unidos ha caído del período 2007-2008 al 2010-2011 para los migrantes de las Américas, para los migrantes de otras partes del mundo y también para los nacidos en el país de destino (por casi un punto porcentual o más en los tres casos).

La formación académica y los recursos financieros son algunos de los factores que impulsan la creación de un negocio. Con frecuencia las personas autoempleadas de la OCDE tienen más edu- cación que los empleados, aunque las diferencias no son tan grandes. Este mayor nivel de educa- ción de los autoempleados también se observa entre los migrantes de las Américas: 23% de ellos tienen un diploma de educación superior comparado con 14% de los empleados inmigrantes. El alto porcentaje de los independientes entre la población emigrante de los Estados Unidos y el Cono Sur (en particular Argentina, Uruguay, Brasil y Venezuela), y los menores porcentajes observados entre los emigrantes del Caribe, América Central y la Región Andina pueden muy bien reflejar las diferencias en el predominio de los trabajadores altamente calificados. Los emigrantes de los Estados Unidos registran niveles educativos particularmente altos y casi tres de cuatro de los au- toempleados norteamericanos que viven en el extranjero tienen un diploma de educación superior.

Cuando los migrantes se encuentran en la posición de establecer un negocio y crear trabajos pue- den tener un efecto medible en el nivel de empleo. En España e Italia, por ejemplo, casi uno de cada cuatro emprendedores nacidos en las Américas ha creado trabajos para los demás a través de su negocio. En España, 9% de las personas empleadas por los emprendedores en general estuvieron empleados por inmigrantes durante 2007-2008 y esta proporción está en aumento.(OCDE 2010c).