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El efecto de los países de recepción en el flujo de remesas

Si bien la cantidad de remesas enviadas depende de la situación económica en los países de envío y la manera en que ésta afecta el ingreso de los migrantes que residen allí, en el momento de rea- lizar sus envíos, los migrantes también suelen tomar en consideración otros factores específicos al punto de recepción. Así, factores tales como el valor de la remesa una vez recibida, o el crecimiento económico en su país de origen, pueden adquirir importancia en la decisión del monto a enviar, o inclusive como se ha visto para el caso de los migrantes brasileños (Recuadro 1), pueden determi- nar un cambio de país de residencia.

Valor de la remesa recibida. Considerando que en la mayoría de los casos las remesas se destinan a cubrir gastos inmediatos de sus familiares, los migrantes suelen estar interesados en mantener el poder de compra de los recursos recibidos. Entre los principales factores que influyen en el va- lor de las remesas se encuentran, por un lado, el tipo de cambio entre la moneda local y del país de envío, y por otro, la evolución general de los precios de los productos que se adquieren con los recursos enviados, es decir, el nivel de inflación.

Durante 2011, en promedio, las monedas locales en los países de América Latina y en Caribe per- dieron valor frente al dólar en un promedio regional de aproximadamente 4,5% , si bien las tasas de cambio variaron dependiendo del país, tal como lo demuestra el Recuadro 2. En los casos en donde la moneda local perdió valor frente al dólar estadounidense, los receptores de remesas se vieron favorecidos al haberse incrementado el valor de las remesas recibidas con respecto al año anterior. En cambio, los receptores en aquellos países en donde su moneda se fortaleció respecto al dólar se vieron afectados por una disminución del valor de las remesas recibidas.

Por otra parte, la inflación promedio en los países de la región alcanzó el 4,8%, lo cual, en general, disminuyó el poder de compra de estos flujos, si bien en las tasas de inflación a nivel subregional se observaron aumentos más importantes en el Caribe (6,2%), en Centroamérica (5,7%) y en los países suramericanos (5,2%), que en México (3,4%).

Al agregar los datos a nivel regional, ambos efectos contrapuestos demuestran que los flujos de remesas no se vieron fuertemente afectados por las variaciones del tipo de cambio ni por la in- flación. Sin embargo, a nivel de subregión y a nivel país se observan ganancias o pérdidas en el valor de las remesas dependiendo del caso, como producto de estos dos factores. Por ejemplo, en el grupo de países suramericanos, a pesar de un aumento en el volumen de remesas enviadas de 4%, se observó una pérdida de valor de las remesas del -3,6%; en Centroamérica, no obstante el aumento en valor de 7%, el poder de compra de las remesas se mantuvo con un leve incremento de valor del 0,4%; en los países caribeños, si bien el volumen enviado aumentó en 5,9%, el poder de compra de estas incrementó solo en un 0,8%, mientras que en México el aumento en volumen de 6,9% de remesas, los receptores de remesas vieron el valor de los montos recibidos aumentar en un 17,5%.

Crecimiento económico de los países receptores. Un factor importante que influye en la decisión de migrar es el crecimiento económico en los países de origen y con ello las oportunidades labo- rales. A medida que las condiciones en los países receptores de remesas mejoran, sus habitantes tienen menos incentivos para migrar e incluso, como se ha observado en el caso de Brasil (ver Recuadro 1), si las condiciones son muy positivas, se crean incentivos para el retorno de los mi- grantes.

A pesar de la caída que registró en los últimos años el cociente de remesas a PIB en varios países de la región, tales como Haití, Guyana, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Jamaica y Guatemala, dichos flujos aún son equivalentes a más del 10% del PIB. De hecho, para la mitad de los países latinoamericanos y del Caribe, dichas remesas representan más de 5% del PIB, lo que demuestra su importancia para las economías en la región.

Además de la relevancia de las remesas a nivel macroeconómico, estas representan una fuen- te muy importante de ingresos para las millones de familias receptoras que dependen de estas transferencias en la región, incluso en aquellas economías con PIB más altos. El ingreso por remesas ha contribuido a reducir los niveles de pobreza en los países de la región y ha permitido a muchas familias alcanzar un nivel de vida más elevado, contribuyendo al financiamiento de su gasto en bienes de consumo, educación, salud y vivienda y, en algunos casos, también de inversión en pequeños negocios familiares. Sin este flujo regular de recursos que envían los migrantes a sus familiares, muchas familias receptoras caerían por debajo de la línea de pobreza.

(Recuadro 2)

(Gráfico 10: Remesas a América Latina y el Caribe (2007–2011) )

A pesar de la caída que registró en los últimos años el cociente de remesas a PIB en varios países de la región, tales como Haití, Guyana, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Jamaica y Guatemala, dichos flujos aún son equivalentes a más del 10% del PIB. De hecho, para la mitad de los países latinoamericanos y del Caribe, dichas remesas representan más de 5% del PIB, lo que demuestra su importancia para las economías en la región.

Además de la relevancia de las remesas a nivel macroeconómico, estas representan una fuen- te muy importante de ingresos para las millones de familias receptoras que dependen de estas transferencias en la región, incluso en aquellas economías con PIB más altos. El ingreso por remesas ha contribuido a reducir los niveles de pobreza en los países de la región y ha permitido a muchas familias alcanzar un nivel de vida más elevado, contribuyendo al financiamiento de su gasto en bienes de consumo, educación, salud y vivienda y, en algunos casos, también de inversión en pequeños negocios familiares. Sin este flujo regular de recursos que envían los migrantes a sus familiares, muchas familias receptoras caerían por debajo de la línea de pobreza.



Recuadro 3: Transparencia en el costo de remesas

Considerando la relevancia de los flujos de remesas para las economías de la región, esfuerzos para abaratar el costo de esos envíos son de suma importancia. Asimismo, hay que avanzar en lograr que ese mercado sea más competitivo y tenga mayor transparencia. Para ello es nece- sario que los emisores de remesas cuenten con información adecuada acerca de los costos de tales envíos y de las distintas características de esos servicios.

Con ese propósito, el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN), Miembro del Grupo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial (BM) y el Centro de Estudios Moneta- rios Latinoamericanos (CEMLA) tomaron la iniciativa de crear “Envía Centroamérica” con la colaboración del Consejo Centroamericano de Protección al Consumidor (CONCADECO). En la página web www.enviacentroamerica.org se encuentra información gratuita, actualizada cada mes, de cuánto cuesta enviar montos de US$ 200 o US$ 500 desde Estados Unidos a Cos- ta Rica, El Salvador, Nicaragua, Panamá, Guatemala, Honduras y la República Dominicana, y también en el corredor intra-regional de Costa Rica a Nicaragua. La información contenida en esta plataforma en línea está desglosada por comisión, tipo de cambio, tipo de operador, rapi- dez de las transferencias, moneda de pago y puntos de pago de estos recursos.

De acuerdo a la información disponible en la página web de “Envía Centroamérica”, el costo promedio de envío de remesas de US$ 200 a Centroamérica y la República Dominicana a di- ciembre de 2011 llegó al 6%, el cual incluye todos los costos aplicables a estas transacciones, tanto la comisión como el diferencial cambiario. En su conjunto, para cubrir los precios de sus envíos de remesas a sus familiares en sus países de origen, los trabajadores inmigrantes en Estados Unidos de los seis países centroamericanos y República Dominicana gastaron alrede- dor de US$ 212 millones en el cuarto trimestre del 2011. La herramienta Envía Centroamérica permite evaluar las distintas opciones que hay en el mercado para mandar remesas, comparar sus precios y las características del servicio ofrecido. De esa manera, ayuda al migrante emi- sor y a la familia receptora a tomar decisiones que se ajustan a sus necesidades, contribuyen- do así a reducir el costo de los envíos de remesas en estos corredores.