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El Salvador - Marco normativo que regula la migración internacional

El Salvador es un estado soberano con un gobierno republicano, democrático y representativo. El sistema político es pluralista y se expresa por medio de los partidos políticos, que son el único instrumento para el ejercicio de la representación del pueblo dentro del gobierno. Las normas, organización y funcionamiento se sujetan a los principios de la democracia representativa.

La actual Constitución de la República de El Salvador (1983) fue introducida para restaurar el orden político, económico y social interrumpido por los años de guerra civil. La Constitución establece que los extranjeros están obligados a respetar a las autoridades y a obedecer las leyes en tanto adquieren el derecho a ser protegidos por ellas. La Constitución también remite a las leyes secun- darias los casos y la forma en que puede negarse al extranjero la entrada o la permanencia en el territorio nacional.

La normativa nacional vigente sobre migración en El Salvador está compuesta principalmente por: la Ley de Migración de 1958; la Ley de Extranjería de 1986; el Decreto Nº. 33 de 1959 por el cual se instrumenta el Reglamento a la Ley de Migración; el Decreto Legislativo 918 sobre Ley para la De- terminación de la Condición de Personas Refugiadas y su reglamento, según el decreto ejecutivo Nº 79 de fecha 22 de agosto de 2005 (Cruz, 2011).

Regulación de entrada y estadía de migrantes

Existen diferentes calidades migratorias: turistas; residentes temporales; y residentes definitivos.

Turistas: Extranjeros que 1) ingresan al país con fines recreativos, de salud, familiar, religioso, deportivo, cultural y otros semejantes; o 2) entran como personas en tránsito y permanecen en el territorio nacional por más de 48 horas, hasta 90 días, o por otro período igual, pero no pueden trabajar.

Residentes temporales: Los extranjeros que desean ingresar a El Salvador bajo esta categoría deben acreditar su autorización mediante visado expedido por el Cónsul de El Salvador en el lugar de su procedencia o del más inmediato. Bajo esta categoría se puede ingresar al país hasta por un año para 1) dedicarse a alguna actividad científica, cultural o deportiva, 2) trabajar como técnico u obrero especializado, o 3) ejercer cualquier otra actividad temporal. Esta categoría aplica también a 4) personas que ingresan a la República para proteger su libertad y su vida de persecuciones políticas. En este caso estarán sujetos a las prescripciones de las Convenciones Internacionales vigentes sobre la materia y a la regulación especial determinada por las autoridades nacionales. 5) Trabajadores y Braceros Centroamericanos, en donde se permite la entrada al territorio nacional, sin más requisitos que un permiso especial extendido por la respectiva Delegación de Migración. Los Centroamericanos que ingresen en tal forma no tendrán derecho a residir permanentemente en El Salvador y, terminado el motivo de su ingreso, estarán obligados a abandonar el país.

Residentes definitivos: Los extranjeros que ingresen al país en esta calidad, igual que en el caso de los temporales, deberán solicitar permiso al Ministerio del Interior a través del funcionario consular correspondiente o por medio de un representante legal o apoderado domiciliado en la República.

Los extranjeros que ingresan bajo esta categoría adquieren el derecho de permanecer en el país por tiempo indefinido, siempre y cuando comprueben que 1) gozan de buena salud y 2) tienen ante- cedentes de moralidad y de aptitud para el trabajo -así como profesión, arte u oficio- o los recursos suficientes para establecerse en actividades financieras, industriales o comerciales lícitas.

Adicionalmente, los centroamericanos y panameños por nacimiento que legalmente ingresen al país, podrán adquirir su residencia definitiva, sin más requisitos que comprobar su buena conducta y no estar comprendidos en las prohibiciones que esta en la Ley de Migración.

La Ley de Migración prevé que un extranjero podrá obtener la residencia definitiva si comprueba haber permanecido en el país por diez años anteriores a la promulgación de la ley, aunque no cumpla con los requisitos legales. La residencia definitiva no será autorizada cuando las activida- des a realizarse por el candidato migrante en el país causen el desplazamiento de salvadoreños o compitan con ellos. (Esta párrafo se refiere cuando una persona extranjera ha estado en el país por mas de 10 años según la Ley de Migración pero si las actividades es de transito no se da la Residencia Definitiva)

Los Residentes Temporales podrán cambiar su estatus a Definitivo luego de pagar la cuota de ins- cripción y al cumplir con los requisitos establecidos anteriormente.

Emigración

Las normas migratorias en El Salvador contienen disposiciones relativas a la salida de sus nacio- nales. La Ley de Migración indica que quienes pretendan emigrar o salir temporalmente del país deben 1) reportarlo a las Autoridades de Migración correspondientes, 2) ser mayores de edad, no estar condenadas por delitos o faltas, y 3) no tener acto de detención en su contra. Además, 4) deberán obtener un documento de viaje. Aquellos salvadoreños que salgan del país para la pres- tación de servicios en el extranjero deberán pagar previamente 500 colones en la Dirección General de Tesorería, en previsión de gastos de repatriación y mostrar la constancia para que se le sea permitida la salida. Esta cantidad será devuelta, si no hubiera repatriación por cuenta del Estado. Los salvadoreños que se dirijan a Panamá o a América Central están exentos de esta obligación (Ley de Migración, Artículo 50).

Adquisición de la nacionalidad

Los salvadoreños por nacimiento son

n Los nacidos en el territorio de El Salvador.

n Los hijos de padre o madre salvadoreños, nacidos en el extranjero.

n Los originarios de Guatemala, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, que habiendo elegido su domicilio en El Salvador, manifiesten ante las autoridades competentes su voluntad de ser salvadoreños, sin que se requiera la renuncia de su nacionalidad de origen.

La nacionalidad salvadoreña puede ser adquirida por naturalización por:

n Los españoles e hispanoamericanos de origen que tuvieren un año de residencia en el país;

n Los extranjeros de cualquier origen que tuvieren cinco años de residencia en el país;

n Los que por servicios notables prestados a la República obtengan esa calidad del órgano legislativo;

n El extranjero casado con salvadoreña o la extranjera casada con salvadoreño que acrediten dos años de residencia en el país, anterior o posterior a la celebración del matrimonio.

Refugiados

La República de El Salvador ha ratificado la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 y el Protocolo sobre el Estatuto de los Refugiados de 1967 (Cruz, 2011).

La Ley para La Determinación de La Condición de Personas Refugiadas establece el marco norma- tivo sobre refugiados, como por ejemplo 1) las condiciones de la persona refugiada, 2) las garantías y 3) los derechos de toda persona natural de origen extranjero a buscar y recibir refugio en el terri- torio nacional y salvaguardar su vida, integridad personal, libertad, seguridad y dignidad.

La interpretación y aplicación de las disposiciones de la Ley se realizan en armonía con los prin- cipios de no discriminación, no devolución, reunión familiar, repatriación voluntaria, y en la forma que mejor garantice la eficacia de los derechos humanos y garantías fundamentales establecidas en la Constitución de la República, y en los tratados internacionales ratificados por el estado.

Procedimiento para obtener la condición de persona refugiada

La persona que invoque verbalmente o por escrito, bajo juramento, la condición de persona refu- giada ante las autoridades migratorias, podrá permanecer temporalmente en El Salvador hasta que la Comisión decida sobre la solicitud de refugio.

Una vez que la Comisión otorga el reconocimiento de la condición de persona refugiada, la Dirección General de Migración expide el carné de permanencia temporal especial en calidad de refugiado a la persona refugiada y a cada miembro del grupo familiar. El permiso tiene una duración de un año renovable por igual periodo.