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Canadá - Tendencias y características de la política migratoria desde fines del siglo XX hasta la actualidad

Como se menciona anteriormente, a fines del siglo XIX Canadá comenzó a adoptar medidas políticas para gestionar la inmigración. Un gran número de Órdenes en Consejo (Orders-in-Council) y actos formalizaban un sistema de inmigración restrictivo, en su mayoría para aquellos quienes podían rastrear sus orígenes étnicos hasta Europa.

No fue sino hasta 1962, cuando se introdujeron cambios reguladores que derribaron las dimensiones más descaradamente racistas de la política canadiense.  Para los años 70, el gobierno federal emprendió una revisión amplia de la inmigración, mediante el encargo de un estudio que proporcionara antecedentes basados en hechos objetivos sobre asuntos de política y que facilitara nuevas opciones de política. Durante este estudio, se invitó a las provincias y otras partes interesadas a presentar informes. El resultado fue un Libro Verde de 1975 (1975 Green Paper) sobre inmigración, que proponía abandonar las prácticas desarrolladas por las disposiciones de la Ley de Inmigración de 1952 y el Libro Blanco (White Paper) de 1966. En términos generales, el Libro Verde daba la bienvenida a la diversidad étnica y continuaba poniendo el énfasis en la inmigración como herramienta que pudiera ayudar a Canadá a satisfacer sus necesidades laborales. En lugar de concentrarse simplemente en la inmigración especializada, sin embargo, el Libro Verde otorgaba mayor reconocimiento a la necesidad de atraer inmigrantes que tuvieran la voluntad de asentarse en áreas más remotas y menos pobladas. Luego de la publicación del Libro Verde, se creó un Comité de Unión especial entre el Senado y la Cámara de los Comunes para realizar audiencias públicas sobre política de inmigración y para obtener recomendaciones para una nueva legislación.

En 1976, el gobierno federal presentó posteriormente una nueva Ley de inmigración, que incluía amplias reformas y establecía el marco básico para la política de inmigración contemporánea de Canadá. Un elemento clave de la nueva Ley era el requisito de una mayor planificación y consultas a las provincias sobre política de inmigración. Bajo las disposiciones de esta ley, se exigía que el gobierno federal estableciera objetivos para el número de inmigrantes que admitiría cada año, y que consultara con las provincias en relación a la planificación y la gestión de la inmigración provincial.

Otra innovación importante fue la introducción de nuevas categorías de inmigrantes. Éstas incluían: clase independiente (ciudadanos no canadienses con residencia permanente por iniciativa propia), clase humanitaria, clase familiar y clase de asistencia a familiares. La ley de 1976 se construyó alrededor de tres pilares de admisión: los solicitantes independientes se evaluaban sobre la base de puntos otorgados por especializaciones en el empleo, educación y aptitud para los idiomas.

En los años 80, la Ley de inmigración se modificó aún más, incluyendo una quinta categoría de inmigración: la clase empresarial. Dentro de esta clasificación, las personas podían inmigrar si tenían la voluntad de traer capital financiero significativo a Canadá para iniciar un negocio o invertir en la economía nacional. Los inmigrantes de origen chino han utilizado ampliamente este nuevo medio de inmigración, en especial durante el periodo que condujo a la entrega, en 1997, de Hong Kong a China.  Entre 1983 y 1996, aproximadamente 700.000 personas de negocios chinas, principalmente de Hong Kong, inmigraron en Canadá, trayendo miles de millones en fondos de inversión.

En 2001, el gobierno federal introdujo la Ley de Inmigración y Protección de Refugiados, que reemplazó a la Ley de inmigración de 1976. Esta nueva legislación mantuvo mucho del marco legislativo anterior, incluyendo clases de inmigrantes como familia básica, refugiados y clase de inmigrantes económicos. Aún así, representa un alejamiento del modelo basado en la ocupación para determinar la admisibilidad de ciertos solicitantes, más cercano a un modelo  que enfatiza la educación, el idioma y la flexibilidad y capacidad de transferencia de conjuntos de habilidades.

La ley, sin embargo, sí hizo más severos los requisitos de elegibilidad para los refugiados, los inmigrantes especializados y los inmigrantes económicos. De un modo importante, extendió los derechos familiares a relaciones entre el mismo sexo y de derecho consuetudinario, permitiendo a las personas unidas en esos tipos de relaciones traer a sus parejas a Canadá.

La legislación de 2001 también otorgó al gobierno nuevos poderes para lidiar con el terrorismo, después del ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos. Esto incluía poderes ampliados para arrestar, detener y deportar a ciudadanos no canadienses con residencia permanente bajo sospecha de poder ser, o llegar a ser una amenaza para la seguridad.

Aunque en la actualidad Canadá posee uno de los sistemas de protección de refugiados más renombrados a nivel mundial, fue recién a principios de los años 70 que los refugiados se volvieron un componente constante, más que episódico, del programa de inmigración. 

En respuesta a las crisis humanitarias, Canadá ha aceptado refugiados desde fines de la Segunda Guerra Mundial. Aunque Canadá participó de tres grandes movimientos de refugiados entre 1945 y 1970 –personas desplazadas en los años inmediatamente posteriores a la guerra, refugiados húngaros (1956 - 1957) y refugiados checos (1968) – y admitía refugiados de forma individual y puntual, no accedió a la Convención de las Naciones Unidas de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados ni al Protocolo de 1967 sobre el Estatuto de los Refugiados, hasta 1969.

Canadá organizó formalmente sus políticas y estructuras de gestión de refugiados en la ley de 1976, institucionalizando de ese modo el compromiso -en curso- de cumplir con las obligaciones legales hacia los refugiados. La ley de 2001 continúa esta práctica mediante un énfasis aún más fuerte en la necesidad de protección, y menor en la capacidad del solicitante de establecerse en Canadá. El sistema actual se caracteriza por su flexibilidad, que permite la resolución de solicitudes de refugiados. 

En 2002, el tema de la seguridad acercó aún más el “Acuerdo del tercer país seguro” (Safe Third Country Agreement) entre Canadá y Estados Unidos, con implicancias importantes para los refugiados y los solicitantes de asilo. Anteriormente, los refugiados que solicitaban inmigrar a Canadá podían ingresar a los Estados Unidos con una visa de viajero y posteriormente solicitar el estado de refugiados en la frontera de Estados Unidos (y viceversa, para los refugiados que solicitaban inmigrar a Canadá). Según lo dispuesto por el nuevo acuerdo, no obstante, solo se permitía a los refugiados presentar solicitudes de refugiado al país de entrada inicial. El propósito de la legislación era impedir que personas en los Estados Unidos partieran, y posiblemente escaparan a las autoridades estadounidenses, mediante la presentación de una solicitud de refugiado en Canadá (Consejo Canadiense para Refugiados, 2009). Otras formas clave de cooperación entre Canadá y Estados Unidos en el área de seguridad e inmigración incluyen garantizar la compatibilidad de las bases de datos de inmigración de ambos países, y crear instalaciones de procesamiento de inmigración conjuntas.

En cuanto a las políticas de lucha contra delitos relacionados con la migración, el gobierno de Canadá ha desarrollado herramientas importantes para el combate del tráfico y contrabando de personas, según lo estipulado en la Ley de Inmigración y Protección de Refugiados (2002) y en el Código penal (2005). La estrategia se basa en la prevención del tráfico de personas, la protección de las víctimas, el procesamiento de los traficantes y la colaboración con aliados clave.


Con respecto al delito de tráfico de personas, la primera ley que penó el delito fue adoptada en 2002. Recién en 2005, sin embargo, Canadá implementó modificaciones para cubrir todas las formas de tráfico. Para lograr estos objetivos, la Policía Montada de Canadá creó el Centro nacional de coordinación para el tráfico humano y el Grupo de trabajo interdepartamental sobre el tráfico de personas, para facilitar la coordinación gubernamental en la lucha contra este delito.

El 1º de noviembre de 2010, el Ministro de Ciudadanía e Inmigración de Canadá presentó el Informe anual al parlamento sobre inmigración 2010. El plan de niveles de inmigración para 2011 refleja la visión a largo plazo de Canadá sobre la inmigración y reconoce la importancia de la inmigración para el crecimiento y la prosperidad económica de Canadá. Además, el plan cumple los objetivos de la Ley de inmigración y protección de refugiados de reunir a las familias y refleja el aumento de los compromisos internacionales y las obligaciones humanitarias de Canadá.

El plan de este año indica el número de inmigrantes especializados que se seleccionan (solicitantes principales) y el número estimado de cónyuges y dependientes que traerían. Además, debido a que las provincias y territorios se involucran cada vez más en la selección de inmigrantes económicos, el plan de este año identifica a los inmigrantes económicos de acuerdo con el gobierno responsable de su selección o nombramiento: el gobierno de Canadá o de las provincias y territorios.