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La sobrecualificación de los migrantes con educación terciaria en las Américas

A pesar de que la emigración de los migrantes de las Américas es comúnmente asociada por el público con la migración de menor cualificación, un número no desdeñable de migrantes con educación terciaria también ha emigrado a países de la OCDE. Generalmente dichos migrantes tienden a usar canales formales de migración y también están en una mejor posición para financiar su traslado a otro país. Sin embargo, recientes evidencias sugieren que muchos migrantes laborales altamente educados, al menos en países europeos, fueron reclutados dentro del país de destino (OCDE 2014), lo que contradice el modelo estándar de reclutamiento desde el extranjero que  subyace en la mayoría de la regulación migratoria. Algunos de ellos pueden ser migrantes irregulares, otros pudieron llegar como turistas o en visitas a familiares y amigos y haber descubierto  o buscado oportunidades de empleo interesantes después de su entrada. Igualmente, muchos migrantes altamente educados llegan como migrantes familiares, por razones humanitarias o como estudiantes internacionales que eventualmente logran conseguir trabajos de alta cualificación. En efecto, las evidencias del mismo estudio de la OCDE sugieren que un mayor número de trabajos de alta cualificación están siendo ocupados por migrantes familiares, por razones  humanitarias y estudiantes internacionales que por migrantes laborales.

Aun así, no todos los migrantes con educación terciaria[1] son contratados para hacer trabajos de alta cualificación. Algunos aceptan trabajos que normalmente ejercen personas con niveles educativos más bajos o con requisitos educativos de entrada menores que su propio nivel educativo (ver Recuadro 3). Se dice que dichas personas están “sobrecualificadas” para los trabajos para los cuales han sido contratados, aunque en la práctica podría haber razones legítimas para esto. El ejemplo proverbial es el de un migrante con un Doctorado que trabaja como taxista. Dichas situaciones pueden ocurrir cuando el migrante tiene conocimientos básicos del idioma del país de acogida, lo suficiente para sobrevivir en una ocupación que requiera una competencia lingüística limitada, pero no lo suficiente para poder trabajar a su nivel de educación, redactar documentos, dar exposiciones o presentaciones, negociar con clientes, etc.

Sin embargo, la competencia lingüística no es el único problema detrás de la sobrecualificación. Algunos trabajadores con altas credenciales podrían preferir hacer trabajos que sean menos demandantes, otros podrían reducir sus expectativas frente a un mercado laboral difícil o una necesidad financiera. Es importante observar que la sobrecualificación tampoco está limitada a los inmigrantes. En todos los países, una proporción importante incluso de trabajadores originarios con educación terciaria  están sobrecualificados para los trabajos que realizan (OCDE 2014). Además, las tasas de sobrecualificación de los inmigrantes, aunque siempre mayores para los inmigrantes, están altamente correlacionadas con las de los no inmigrantes en todas las ocupaciones. En efecto, las diferencias en las tasas de sobrecualificación entre las ocupaciones son mayores que aquellas entre los inmigrantes y los no inmigrantes dentro de las ocupaciones.[2]  

También existe la subcualificación, es decir, las personas con trabajos para los cuales no parecen tener las competencias normales requeridas. Esto puede ocurrir, por ejemplo, si una persona ingresa a una ocupación en un momento en que las competencias básicas son inferiores y adquiere las aptitudes necesarias a través del aprendizaje en el trabajo o la experiencia. Sin embargo, no estaremos abordando la subcualificación en esta sección, la cual se enfocará estrictamente en los inmigrantes sobrecualificados con educación terciaria con  énfasis en los inmigrantes empleados. Aunque el desempleo en las personas con educación terciaria podría considerarse la expresión máxima  de la sobrecualificación, nuestro interés aquí es en la situación de quienes tienen empleo más que en las personas desempleadas dado que este grupo incluye a personas con menor educación, quienes entonces también serían consideradas sobrecualificadas si nuestra definición incluyera este estatus.

Recuadro 3. Clasificando el nivel de competencias de los empleos

Para poder determinar si una persona está sobrecualificada para un trabajo en particular, se debe conocer el nivel de competencias para ese trabajo. ¿Cómo se determina esto?

Las estadísticas presentadas en esta sección están basadas en encuestas de la fuerza laboral, donde la clasificación de las ocupaciones se deriva en general de la descripción de la ocupación que proporciona el encuestado y su categorización subsecuente en un sistema formal de clasificación de las ocupaciones.

La Clasificación Internacional Uniforme de Ocupaciones (CIUO) incluye una dimensión de competencias relacionado con el nivel básico de estudios requerido para un trabajo (OIT 2012). Ahora esto puede variar según el país, hasta un cierto punto desconocido; por lo que se supone que la magnitud de esta variación es pequeña y que las estadísticas son razonablemente comparables entre los países.

La Encuesta de Población Activa de la Unión Europea sobre la cual están basadas las estadísticas de los países europeos recolecta datos ocupacionales usando la clasificación CIUO, de modo que el nivel de competencias laborales de las estadísticas de la Unión Europea provienen directamente del nivel de competencias definido en CIUO. El nivel alto de competencias corresponde a puestos de trabajo cuyo nivel básico normal de calificación corresponde a título terciario (grupos 1, 2 y 3 en la clasificación de un dígito CIUO).

La Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense de los Estados Unidos, por su parte, aplica un sistema de clasificación nacional (Clasificación Ocupacional Uniforme, o SOC, por sus siglas en inglés), que no incluye una dimensión de competencias per se. Sin embargo, incluye algunos grupos cuyas ocupaciones ejercen mayoritariamente personas con títulos terciarios. Estas son ocupaciones de administración, negocios y finanzas (66% con título terciario) por un lado, y ocupaciones profesionales y relacionadas (79% con título terciario) por el otro. Otros dos grupos ocupacionales  tienen un número importante de trabajadores con educación terciaria, los que corresponden a ventas y ocupaciones relacionadas (35% con título terciario), y los de asistentes  de oficina y apoyo administrativo (31% con título terciario), pero sin más información es difícil saber si ciertas ocupaciones en dichos grupos pueden o no ser de alta cualificación.

Debido a las diferencias en las clasificaciones ocupacionales en las fuentes de datos usadas para las estadísticas de la Unión Europea y Estados Unidos, los indicadores que aparecen en el Cuadro 12 no pueden ser considerados completamente comparables. Se les advierte a los lectores que no comparen directamente los resultados de los países de la Unión Europea con los de Estados Unidos, siendo más apropiado comparar los resultados relativos a la población nativa dentro de cada región.

Incluso en este caso,  las estadísticas para la población nativa de los países europeos pueden ser algo engañosas. La razón es que cubren los nativos nacidos en todos los países europeos, mientras  más del 40% de los inmigrantes empleados con educación terciaria vive en España (Cuadro 12). Esto es casi cuatro veces la cifra en España de las personas nativas empleadas con educación terciaria. En otras palabras, el mercado laboral al que muchos de los inmigrantes con educación terciaria de las Américas están expuestos es más similar al de España que al de Europa en su totalidad, donde las tasas de sobrecualificación de los graduados con educación terciaria tienden a ser mucho más bajas.

Cuadro 12. Personas empleadas con educación terciaria de las Américas y tasas de sobrecualificación en España y otros países europeos de la OCDE, 2011-2013

  Trabajadores con educación terciaria Tasa de sobrecualificación
País de destino/región Nacidos en el país de destino Emigrantes de las Américas Nacidos en el pais de destino Emigrantes de las Américas
  Porcentaje del total en el pais/región   Porcentaje de personas empleadas con educación terciaria  
España 11.06107573844 40.499666614252 33.299857788325 53.306275627349
Otros países europeos de la OCDE 88.93892426156 59.500333385748 18.092393195602 24.336888343753
Todos los países 100 100 19.774502372099 36.069393613801

 

En 2011-2013 hubo cerca de 870 mil personas con educación terciaria de las Américas empleadas en países europeos de la OCDE (Cuadro 13), y cerca de tres veces ese número en Estados Unidos (2.633.000).  Con respecto a este último, México representó casi un cuarto y Canadá aproximadamente un octavo del total. Sólo los inmigrantes del Cono Sur con educación terciaria tuvieron mayor empleo en la Unión Europea que en los Estados Unidos (52%). En todas las demás regiones y en la mayoría de los países, los empleados con educación terciaria en Estados Unidos son mucho más numerosos.

En general los trabajadores con educación terciaria de las Américas representaron 33% de todos los inmigrantes empleados de las Américas en los países europeos y 19% en Estados Unidos. Sin embargo, esto refleja principalmente el predominio abrumador de los inmigrantes con menor educación en Estados Unidos provenientes de México, así como de El Salvador, Guatemala y Honduras. En la mayoría de los demás países, la proporción de los trabajadores con educación terciaria en la población empleada es más alta que en Estados Unidos. Esto se observa a pesar del hecho de que la migración laboral permanente, que tiende a ser altamente cualificada en Estados Unidos, representa sólo un 7% (14% si uno incluye a los familiares) de toda la migración permanente en ese país, en donde el régimen de migración internacional tiende a estar más orientado hacia la familia, comparado con los países europeos. Sin embargo, gran parte de la migración de las Américas a Europa se ha dirigido hacia países del sur de Europa, los cuales tienen pocas de las restricciones sobre migración laboral de menor cualificación que se encuentran en sus vecinos al norte.

Cuadro 13. Sobrecualificación entre los trabajadores inmigrantes con educación terciaria de las Américas en la Unión Europea y los Estados Unidos, 2011-2013

País de origen Número de trabajadores inmigrantes con educación terciaria (promedio 2011-2013) Trabajadores inmigrantes con educación terciaria como porcentaje del total de trabajadores inmigrantes (promedio 2011-2013) Cambio en el número de trabajadores inmigrantes con educación terciaria de 2007-2009 a 2011-2013 Tasa de sobrecualificación de los trabajadores inmigrantes con educación terciaria (2011-2013)
  En la Unión Europea En los Estados Unidos En la Unión Europea En los Estados Unidos En la Unión Europea En los Estados Unidos En la Unión Europea En los Estados Unidos
Canadá 66200 303500 59 63 28 2 16 23
Estados Unidos 167500 na 74 na 31 na 14 na
Canadá y Estados Unidos 233700 303500 69 na 30 na 15 na
Antigua y Barbuda nr 5500 nr 38 nr nr nr nr
Bahamas nr 9200 nr 46 nr 5 nr nr
Barbados nr 12800 nr 39 nr 2 nr 39
Cuba 34200 190300 48 34 8 2 49 48
Dominica nr 6700 nr 35 nr 3 nr nr
República Dominicana 9700 128500 13 24 -21 23 60 59
Grenada nr 7600 nr 37 nr 12 nr nr
Guyana nr 55400 nr 35 nr 4 nr 39
Haití nr 101400 nr 29 nr 4 nr 48
Jamaica 23200 161700 35 37 40 12 20 38
Saint Kitts y Nevis nr nr nr nr nr nr nr nr
Santa Lucía nr nr nr nr nr nr nr nr
San Vicente y las Granadinas nr nr nr nr nr nr nr nr
Trinidad y Tobago nr 57800 nr 40 nr 15 nr 39
Suriname 26700 na 26 na 13 na 20 na
Caribe 118700 747100 30 32 14 9 33 46
Belice nr 10700 nr 39 nr 8 nr nr
Costa Rica nr 18000 nr 35 nr 11 nr 43
El Salvador nr 86700 nr 10 nr 5 nr 62
Guatemala nr 60600 nr 10 nr 12 nr 61
Honduras nr 40300 nr 12 nr 4 nr 64
México 28500 639100 76 9 11 9 27 55
Nicaragua nr 45100 nr 28 nr 4 nr 53
Panamá nr 37600 nr 45 nr 5 nr 42
Centroamérica 47200 938000 43 10 10 9 36 55
Bolivia 31100 22000 20 41 28 10 79 50
Colombia 73600 181200 27 42 22 19 46 46
Ecuador 36100 67200 10 24 -35 9 79 53
Perú 57900 109100 26 39 27 8 58 54
Venezuela (República Bolivariana de) 65000 77900 52 61 63 20 32 40
Región Andina 263700 457400 23 39 17 14 54 48
Argentina 88700 50400 43 47 -9 1 33 29
Brasil 68000 97500 28 42 33 11 36 41
Chile 28100 27400 33 48 -13 8 43 36
Paraguay 9300 nr 18 nr 44 nr 88 nr
Uruguay 12000 7600 25 24 -22 -7 61 nr
Cono Sur 206100 186900 32 43 1 7 40 37
Todos los países de origen 869400 2632900 33 19 15 9 36 46
Excluyendo Canadá y Estados Unidos 635700 2329400 28 18 10 10 44 49
Otros nacidos en otra parte 5692700 6695400 34 58 31 11 33 32
Nacidos en el país de destino 57083600 49551400 32 42 11 6 20 35
Nacidos en España 6314100 na 42.262847834247 na 1.7497459437141 na 33.299857788325 na

 

A pesar de la recuperación más rápida de Estados Unidos, el número de los trabajadores de la Unión Europea con educación terciaria se incrementó  mayormente en el periodo 2011-2013 comparado con 2007-2009 (15% vs. 9%). Sin embargo, este aumento se debe en su totalidad a un incremento de 30% en los inmigrantes empleados con educación terciaria de Canadá y Estados Unidos en los países de la Unión Europea. Si uno no considera a estos dos países, los aumentos son similares en ambas regiones de alrededor de  un 10%.

Por contraste, el 31% de aumento de los trabajadores con educación terciaria del resto del mundo en la Unión Europea de 2007-2009 a 2011-2013 es tres veces el aumento registrado para los trabajadores de América Latina y el Caribe. La expatriación entre los trabajadores con educación terciaria de las Américas sin duda ha sufrido el impacto de la mayor importancia que tiene el Sur de Europa entre los países de destino y la continua debilidad de los mercados laborales en estos países. En los Estados Unidos el número de migrantes altamente educados de las Américas ha avanzado en mayor medida que los del resto del mundo (9% vs. 6%).

Las tasas de sobrecualificación para los inmigrantes con educación terciaria de las Américas en 2011-2013 tuvieron un promedio de 36% en los países de la Unión Europea y 46% en Estados Unidos, comparado con 20% y 35%, respectivamente, para las personas nativas con educación terciaria empleadas en esas regiones, lo cual sugiere una mayor sobrecualificación en los países europeos que en Estados Unidos. Lo anterior se podría esperar en los mercados laborales más débiles en donde las personas con educación terciaria pueden reducir sus expectativas si no son capaces de encontrar trabajos en consonancia  con sus competencias y aceptar, si tan sólo por un tiempo, trabajos menos remunerados y que requieren menores niveles de competencias de las que ellos/ellas poseen.

Además, muchos inmigrantes laborales hacia Europa altamente educados llegan sin historial de trabajo y los resultados empíricos demuestran que las personas contratadas bajo dichas condiciones tienen mayores tasas de sobrecualificación que las personas contratadas desde el exterior, quienes  podrían condicionar su salida al hallazgo de un empleo que corresponda con su nivel educativo (OCDE 2014). Los inmigrantes que se encuentran en el país de destino y ya costearon los gastos de migrar desde sus países de origen pueden no siempre darse el lujo de esperar hasta que encuentren un trabajo que esté acorde a sus competencias.

Si se excluye a los inmigrantes de Canadá y Estados Unidos del cálculo de las tasas de sobrecualificación, la diferencia para los inmigrantes de las Américas comparado con la población originaria se vuelve incluso mayor que la mencionada anteriormente. Las tasas de sobrecualificación registradas para los inmigrantes de América Latina y el Caribe son de 44% para la Unión Europea y 49% para Estados Unidos. Si uno ahora ajusta la tasa de sobrecualificación de las personas nacidas en la Unión Europea para tomar en cuenta el hecho de que una alta proporción de inmigrantes de las Américas trabaja en España, entonces la tasa de trabajadores originarios sobrecualificados aumenta a un 24%, cifra que sigue siendo bastante más baja que la de los inmigrantes de las Américas.

En resumen, las tasas de sobrecualificación de los inmigrantes de los países de América Latina y el Caribe son 15 o 20 puntos más altas que las de las personas nativas. El dominio del idioma no necesariamente influye aquí ya que la tasa de sobrecualificación para España es incluso más alta con 53% en comparación a  Unión Europea en su totalidad (36%). ¿A qué se debe esto?

La migración a Europa del Sur en la última década se ha volcado en general hacia los empleos de menor cualificación. Una razón tiene que ver con los fuertes avances educativos en estos países. La diferencia entre el logro educativo de las cohortes de la fuerza laboral que se jubila y las nuevas cohortes en el Sur de Europa ha sido extremadamente grande (OCDE 2014), de hecho las diferencias más altas en los países de la Unión Europea. Por otro lado, el nivel de competencias de los empleos en la economía no ha avanzado en gran medida como el logro educativo de la población joven en estos países.

Como consecuencia, se registraron  altos niveles de sobrecualificación de los jóvenes trabajadores nativos por un lado, y por otro, una fuerte demanda hacia los trabajos de menores competencias que muchos jóvenes originarios, menos numerosos y altamente educados,  han estado menos dispuestos de aceptar. Los trabajadores de América Latina no dudaron en aprovechar las oportunidades que se presentaron, sin duda con la expectativa de que su situación en el mercado laboral mejoraría a lo largo del tiempo. Sin embargo, la implosión de la economía española en 2008 después de la burbuja en el sector de la construcción y la crisis presupuestaria han comprometido la posibilidad de progresar rápidamente para las personas con educación terciaria. En ningún lugar es tan evidente esto como en las altas tasas de desempleo en general y las altas tasas de sobrecualificación para las personas con educación terciaria. Como hemos visto, algunos están retornando a sus países de origen pero muchos ya se han establecido permanentemente. Sólo un mercado laboral en condiciones mucho mejores podrá mejorar las perspectivas de las personas con educación terciaria. Aunque hay señales de esto, siguen siendo relativamente provisionales, de manera que una mejora importante en el corto plazo parece poco probable.



[1] El término « terciario» aquí se refiere no sólo a la educación universitaria, sino también a la educación técnica o profesional de alto nivel, que puede ser de menor duración que un título universitario pero es considerada de nivel universitario.

[2] OCDE, Resultados sin publicar.